Seguro que te sientes identificado con el famoso dicho de “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Esa costumbre tan humana de aplazar asuntos pendientes es conocida como procrastinación. Hay incluso fórmulas que se encargan de intentar explicar el por qué de este hábito tan común. ¿Las causas principales? Psicológicas, como la baja autoestima, indecisión o miedo al fracaso o al ridículo y falta de planificación, exceso de tareas entre las que no vemos el objetivo final.
La mayoría de los estudios llegan a la misma conclusión: las tareas que queremos que se lleven a cabo mejor y a las que más importancia otorgamos, son las que más frecuentemente demoramos. Por lo tanto, se podría decir que detrás de la procrastinación, hay tal vez, un exceso de perfeccionismo.
Si quieres acabar con esa vagancia que luego tanto te reprochas, en AgioGlobal te damos una serie de trucos:
         Si eres de los que se consideran más productivos bajo presión,  piensa que eso no es del todo real. Una tarea se expandirá en el tiempo, según el que tú le puedas dar. Por lo tanto, ponte tú mismo los plazos para cada tarea, y así sacarás el máximo provecho al resto del tiempo.
         Muchas veces, esta acción de posponer, viene motivada por la grandeza de la tarea a realizar.  Una buena solución es dividir el proyecto en pequeñas dosis que se puedan ir realizando poco a poco.
         Experimenta hasta encontrar cuáles son tus horarios más productivos. Alguna gente es diurna, y otra sin embargo es más eficaz en horarios nocturnos. Lo ideal, es dedicar tus horas más productivas a las labores que requieren un mayor esfuerzo.
         Es bueno hacer una especia de diario al final del día donde se indique las actividades realizadas y el tiempo dedicado a cada una. Esto puede hacer que te percates de ciertos errores y lo mejores en los días posteriores.
         Por último y quizás más importante, no debes esperar la perfección. Esto hará que centres todos tus esfuerzos en una tarea particular y gastes demasiado tiempo, haciendo que el resto de actividades se vean afectadas.  La perfección no existe, y lo mejor será tener presente esto desde un principio. Si hay pequeños fallos o problemas, tómatelo como un proceso de aprendizaje y mejora.
¿La mejor cura para esto? Entretenimiento. Un exceso de trabajo no es saludable. Lo mejor para combatir la procastinación es darse un tiempo libre cuando lo necesites, porque así hará que aproveches más tanto tu tiempo de trabajo, como tu tiempo libre.