Estos perfiles se anticipan mejor a las necesidades futuras de la empresa, responden con mayor flexibilidad a las actuales y asumen más proactivamente la responsabilidad en la transformación de las compañías.
Los directores de recursos humanos de éxito tienen una “agilidad para el cambio” superior a la de otros miembros del equipo directivo, según una investigación de Korn/Ferry sobre el perfil de estos profesionales realizado a través del análisis del perfil de 752 profesionales de 127 compañías en 61 países. Esto les permite adaptarse rápidamente a entornos inciertos y actuar como coach del resto del equipo directivo.El estudio revela también que estos perfiles se anticipan mejor a las necesidades futuras de la empresa, responden con mayor flexibilidad a las actuales y asumen más proactivamente la responsabilidad en la transformación de las compañías. Esto además les permite interactuar de manera efectiva con personas muy diferentes, gestionar la diversidad y mantener las relaciones más allá de la presión de la situación.

La agilidad para aprender ha demostrado ser el mejor predictor del potencial de los profesionales, especialmente para posiciones de liderazgo. Esta agilidad, que se puede definir como “la habilidad para aprender de la experiencia y aplicar este aprendizaje con rapidez en situaciones nuevas” se ha revelado crítica para el éxito en situaciones de cambio e incertidumbre.

Esta agilidad para aprender se compone de cinco factores: agilidad mental, agilidad interpersonal, agilidad para el cambio, agilidad con los resultados y consciencia de uno mismo.

Agilidad para el cambio
El éxito de un director de gestión de personas como líder en un entorno complejo y de crisis como el actual, está ligado a su agilidad para el cambio. Aquellos directivos que demuestran esa capacidad tienden a:

· Explorar nuevas ideas y ponerlas en práctica.

· Buscar nuevas oportunidades para su propia mejora continua.

· Mantener la calma bajo presión y a estar en primera línea como agente de cambio.

· Ver los problemas como oportunidades para cambiar y mejorar.

· Ser capaz de entender los riesgos como un proceso de aprendizaje, aceptar el error.

· Manejar la incomodidad de los demás frente al cambio y continuar avanzando.

· Hacerse preguntas como: ¿Por qué no se puede hacer? ¿Qué hemos aprendido que puede ser de utilidad? ¿Qué sucede si probamos…..?

Para alcanzar el éxito los departamentos de recursos humanos, según las conclusiones del estudio, es necesario que se desarrollen programas y planes específicos para trabajar de forma eficaz la adaptación al cambio. Algunas de estas prácticas incluyen contratar profesionales con alta capacidad de aprendizaje; o desarrollar programas para los empleados con alto potencial, que permitan diferenciar los que pueden asumir retos de gestión de los que pueden especializarse en áreas técnicas.

La agilidad para el cambio se puede desarrollar y reforzar a través de distintas acciones puestas en práctica a medida que aumentan las responsabilidades de liderazgo. Los directores de recursos humanos deben ser flexibles y responder rápidamente a las necesidades de cambio de la organización. Como líderes proactivos deben trabajar cercanos al negocio y anticiparse a las necesidades de talento de la organización.

Diferentes estudios muestran que cuando las organizaciones consiguen una “masa crítica” de profesionales con estas capacidades (alrededor del 19%) tienen más éxito al innovar y a la hora de adaptarse a entornos cambiantes.


Fuente:APD