En AgioGlobal, sabemos que el factor clave que nos permite poder ofrecer los mejores servicios, viene en gran parte, de manos del equipo de profesionales con el que contamos.
No viene mal detenerse un poco a valorar esa parte humana que da valor a cada gran empresa y tener en cuenta que, gracias a su esfuerzo y dedicación, se  contruyen los grandes proyectos.
Aprovechamos esta fábula de Balletano Prieto, para animar a todo el mundo a luchar por encontrar aquello que le motive y que le ayude a poder construir sus sueños:
Un caminante pasó al lado de unos obreros que trabajaban en una obra levantando un muro de piedra. Se dirigió a uno de ellos, le saludó y preguntó:
          “Buenos días, señor, ¿qué está haciendo?”
          “Aquí andamos, todo el día igual, colocando una piedra sobre otra”, respondió el obrero, con un tono que delataba cierto fastidio y aburrimiento.
El hombre prosiguió su camino y, varios metros más adelante, se encontró a otro trabajador que estaba realizando una tarea similar a la anterior. Le hizo la misma pregunta.
          “ Buenos días, señor, ¿qué está haciendo?”
El obrero dejó en tierra una enorme piedra que portaba, apunto de colocar, sacó del bolsillo unos dibujos del edificio terminado y se lo mostró al hombre.
          “Estamos construyendo una Catedral. Fíjese la grandeza del sitio, fabuloso” –afirmo con entusiasmo, mientras señalaba en la hoja la zona en la que estaba trabajando en ese momento-. “Esta parte de la fachada que ve aquí es la que estamos terminando ahora…”
¿Cuál es la moraleja que puedes sacar de este cuento?
¿Cuál de los dos obreros eres tú?