En un contexto como el actual, son muchas las empresas que se han visto obligadas a prescindir de parte de sus plantillas. Según un informe elaborado por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, durante los nueve primeros meses de 2013 se comunicaron a la Administración un total de 21.949 expedientes de regulación de empleo, que afectaron a 292.706 profesionales.

Ante esta situación, los empleados afectados deben enfrentarse al reto de encontrar un nuevo puesto laboral. Para contribuir a que este proceso sea lo menos traumático posible, tanto para el trabajador como para la propia compañía,  en el Observatorio de Empleo de AgioGlobal destacamos el papel del outplacement: un programa de recolocación laboral que pretende orientar a aquellas personas que se ven obligadas a desvincularse de la actividad de una organización.

outplacement

De hecho, según la experiencia de la institución, este itinerario reduce el periodo de búsqueda de forma considerable: posibilita encontrar un nuevo empleo en una media de cinco a seis meses, frente al habitual año que se empleaba antes.

A través de propuestas individuales diseñadas con base en las necesidades concretas  de cada persona, el outplacement capacita a los trabajadores para su reinserción en el mercado laboral. Así, gracias a una formación específica que insiste de modo especial en las nuevas técnicas de búsqueda de empleo, se pretende minimizar el tiempo que el afectado por una reestructuración se encuentra inactivo.

Nuevos desafíos profesionales

Uno de los objetivos de estos planes es orientar al profesional, generar una actitud receptiva sobre sus posibilidades y expectativas, redefinir su horizonte profesional y marcarle nuevos retos laborales.

Para ello, este itinerario suele estructurarse en varias etapas. Tras una primera fase de evaluación de conocimientos y aptitudes, en AgioGlobal estudiamos cómo una persona puede potenciar al máximo sus fortalezas. A continuación,  se da comienzo al periodo de búsqueda, barajando todas las posibilidades: la recolocación en un puesto similar al ocupado con anterioridad, el cambio de entorno laboral o, incluso, la posibilidad de emprender por sí mismo un nuevo negocio. Este proceso se ve reforzado con la formación en técnicas de marketing personal, comunicación y procesos de selección, entre otros aspectos.

Ventajas para la empresa y el empleado

A los beneficios para el empleado –se siente apoyado emocionalmente en un momento crítico, encuentra alternativas y es más eficaz buscando un nuevo empleo– hay que sumar aquellos para la compañía que contrata este servicio.

Uno de los principales deriva de la reducción de los conflictos emocionales que una reestructuración puede provocar. Por ello, el outplacement contribuye a que el empleado se sienta acompañado y valorado a pesar de la situación. Además, los profesionales que no se vean afectados reforzarán su sentimiento de pertenencia al comprobar el compromiso de su compañía en su papel de ciudadano corporativo, y la continuidad del negocio no se verá en peligro.

“Con el outplacement, una situación negativa puede transformase en una fuente de oportunidades para el profesional. Durante este itinerario laboral se pretende maximizar las cualidades de cada trabajador a través de la formación con un objetivo claro: su regreso al mercado laboral en el menor tiempo posible”, afirma José María Camps, presidente de AgioGlobal.