Cada vez son más los que aprovechan el verano y las vacaciones para realizar algún tipo de formación, especialmente en inglés e informática.

Para aprovechar al máximo la temporada estival, en AgioGlobal hemos elaborado un decálogo que ayuda a los que, interesados en aprender o reforzar sus conocimientos, puedan sacar el máximo provecho.

– Elige bien tu curso de formación

Aunque siempre que se realiza un curso de formación es para ampliar conocimientos, lo ideal es formarse en nuevos sectores y materias que nos permitan conocer nuevos terrenos profesionales. Por ejemplo alguna formación en Recursos Humanos o Redes Sociales son algunas de las áreas que nos pueden permitir tener nuevas aptitudes que poder aplicar a nuestra carrera profesional.

– Apuesta por la especialización

Adquirir nuevos conocimientos de cualquier materia siempre es algo positivo y puede suponer la primera toma de contacto con una disciplina. Sin embargo, no debemos abusar de tener una formación muy amplia y diversa. El verano puede ser la época perfecta para encaminar nuestra formación. Lo más recomendable es buscar un curso que nos ayude a especializarnos en una materia que nos guste o que nos permita destacar los puntos más importantes de nuestra carrera profesional.

– Prioriza tus necesidades formativas

El tiempo es limitado y el verano y las vacaciones aún más. Por eso, y una vez que tienes claro que quieres realizar un curso de formación, establece prioridades entre las materias y conocimientos que desearías adquirir, con el fin de dedicar el tiempo justo y necesario a cada una de estas variables.

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– Ponte retos

Ten muy claros cuáles son los objetivos que te gustaría alcanzar con la formación que vas a realizar en verano y establece unos retos a superar. Estas metas tienen que ser realistas y deben ser asumibles, pero implicando una cierta dosis de esfuerzo. Los primeros objetivos siempre han de ser más asumibles, mientras que los finales deberán conllevar un mayor y constante esfuerzo.

– Presencial u online. Tú decides

Las posibilidades de formación a tu alcance, especialmente en verano, son muy amplias, así que está en tu mano decidir si prefieres que sea una formación presencial que te exija acudir a un determinado lugar o si optas por una formación online. En este sentido, cabe señalar que cada vez son más los que apuestan por la formación a distancia a través de Internet (e-learning), especialmente en verano, puesto que estas herramientas nos permiten seguir aprendiendo desde cualquier lugar y en cualquier momento.

– Fíjate en los ponentes

Al matricularse en cursos o seminarios es importante tener en cuenta además de la materia, el ambiente y los ponentes, que en muchos casos puede determinar el éxito de las nuevas materias que vas a adquirir. Además, en muchas ocasiones estos programas formativos reúnen a personalidades importantes con los que puede ser interesante establecer algún contacto.

– Haz networking

Ya sea con estas personalidades, con los profesores o con tus propios compañeros de clase, una de las herramientas que más útiles nos pueden resultar de realizar un curso de formación es el networking. Además, el verano es una buena época para realizar este tipo de contactos profesional, porque además se da en un ambiente diferente al que suele darse el resto del año y esto hace más fácil la relación con los profesionales y por lo tanto con las empresas que tienen algo que ver con ellos.

– Mimetízate: vete al extranjero

Los idiomas siguen siendo una de las materias de mayor demanda en lo que a formación se refiere, especialmente el inglés (aunque alemán y chino están recibiendo cada vez más solicitudes). Pasar una estancia en el extranjero es una de las mejores opciones para la época estival y uno de los mejores recursos para aprender un idioma. Además, la experiencia de vivir fuera de nuestras fronteras no sólo nos puede suponer una gran experiencia vital, sino que las empresas valoran mucho este tipo de formación.

– Valora la inmersión lingüística

Si te da un poco de miedo irte unas semanas a un país con un idioma que aún no dominas o tus recursos económicos no permiten esta opción, valora la posibilidad de realizar un programa de inmersión lingüística. Se trata de cursos intensivos donde los estudiantes conviven durante un período de tiempo con voluntarios nativos del idioma que se desea aprender. Todo lo que se realiza durante la duración del programa está orientado a la mejora de la capacidad comunicativa de los alumnos y por lo tanto todas las actividades que se realizan son conjuntas con los nativos. Dado que el aprendizaje es muy intenso, suelen ser cursos de corta duración y además no es necesario viajar al extranjero.

– Explora nuevas vías de formación

La formación no tiene por qué ser aburrida ni algo tedioso. Si eres de los que tienes el firme propósito de aprovechar este tiempo para formarte pero también necesitas desconectar, lo mejor es que explores nuevas vías de formación, puesto que, no en vano, se pueden aprovechar estos meses para formarse desde otra perspectiva, realizando actividades que pueden ser incluso al aire libre: visitar museos, exposiciones, ferias, etc.