La incorporación al trabajo después de las vacaciones supone para muchos un tremendo esfuerzo que hay que afrontar de alguna manera. Estudios y encuestas demuestran que existe un alto porcentaje de trabajadores que por estas fechas sufren cierto tipo de trastorno que se traduce en lo que muchos denominan “Síndrome postavacional”.

En AgioGlobal compartimos con vosotros unas cuantas claves para que la vuelta sea lo más llevadera posible:

1. Prevenir la aparición del síndrome planificando al menos dos días del final de las vacaciones como periodo de adaptación a la incorporación al trabajo.

2. Regular de nuevo nuestros horarios y nuestro reloj biológico acostándonos en los que volverán a ser nuestros horarios habituales, eliminando o disminuyendo la siesta y retomando los hábitos de comidas.

Frustrated Woman at Computer With Stack of Paper
3. Dormir más horas los primeros días de incorporación al trabajo. Pero todos los expertos coinciden en que el aspecto más importante para realizar un afrontamiento de este malestar es adoptar una actitud positiva y constructiva.

4. Placer y trabajo son compatibles. Creer lo contrario te lleva a identificar el entorno laboral como algo negativo. Céntrate en lo que tienes y no en lo que te falta: ¿qué cosas positivas aporta tu trabajo en tu vida? ¿qué beneficios, además de los económicos te aporta? ¿cuántas relaciones personales positivas has desarrollado en el trabajo? ¿qué has aprendido? ¿qué es lo que mejor se te da? ¿cómo te sientes cuando lo haces?

5. Organiza y planifica los primeros días. Dosifica la intensidad de los primeros días, es comprensible que el nivel de exigencia y desempeño sea un poco más bajo, no obstante toma el control sobre tu jornada laboral, planifícate tus primeros días y vete a casa con la sensación de bienestar de haber cumplido tu plan.
6. Deja de preocuparte y ocúpate. Tú decides que actitud elegir. Puedes instalarte en la queja o marcarte un objetivo para esta nueva etapa. Muévete hacia lo que quieres y está en ti lograr. Puede ser un objetivo profesional: “quiero promocionar en la empresa”, “voy a formarme en una nueva herramienta”, “voy a conseguir el 100% de mi bono para este trimestre” etc.O pueden ser objetivos personales: “voy a aprender a tocar un instrumento”, “voy a ser constante con mis clases de inglés”, “voy a dejar de fumar”, “voy a trabajar en mejorar mi relación con mi novia/mujer/hijos”.

7. Planifica actividades gratificantes para los días laborables. Se acaba el verano y algunas de nuestras actividades de ocio pero llegan otras. Piensa qué actividades son las que te divierten o con las que sientes que “se te pasa el tiempo volando” y prográmate algunas entre semana. El lunes también puede ser un buen día.

8. Cuídate. El ejercicio físico y una buena alimentación mejora tu estado físico y por tanto tu bienestar psicológico.

9. Retoma el contacto con amigos, familia y compañeros de trabajo. No pierdas la perspectiva de lo que realmente te llena en la vida. Haz planes con ellos e incluso planifica cual será tu siguiente escapada.

Fuente: Equipos y Talento