¿Qué hacer para superar el trauma de un despido?

¿Cómo enfrentarse lo mejor posible a un período de desempleo?

En los últimos años millones de trabajadores de todos los sectores, de todas las edades y de todas las profesiones, se han quedado en nuestro país sin trabajo. No cabe duda de que cada caso es un mundo, y de que no se debe generalizar sobre las situaciones en las que deja un despido, ni por tanto, sobre las estrategias para enfrentarse a ellas.

En AgioGlobal hemos vivido este tipo de situación desde las dos perspectivas afectadas, y por eso nuestros expertos nos han comentado algunos puntos a tener en cuenta.

despidoPor un lado, quien es despedido merece una explicación. El trabajador puede sufrir momentos de parálisis, negación de la evidencia o ira. En el caso de que se le deje en la calle únicamente con motivo de la crisis, y no por descontento con su labor, es muy importante explicar muy bien cuáles son los motivos, para que entienda que no tiene que ver con la persona sino con la situación. Es aconsejable mostrar empatía y reconocer que a uno mismo le cuesta tomar una decisión que no es fácil, independientemente de que en algunos casos la respuesta vaya a consistir en gritos o un portazo.

Es importante también quién realiza el despido, porque muchas veces se delega la función del despido en alguien que no tiene relación directa con esa persona. El trabajador, aunque se enfade porque le despidan, valora mucho que su jefe dé la cara y explique los motivos, aunque tenga que ser acompañado de alguien de recursos humanos.

Otro aspecto a cuidar es la privacidad. La gente se viene abajo, se emociona, y hay que permitirles un tiempo y un espacio para poder hacerlo. Cuanta más intimidad, mejor. Y no se les puede decir nunca: “Tranquilo, no pasa nada».

No estaría mal que el área de recursos humanos tuviese preparado, por escrito, información para el trabajador, para que sepa qué tiene que hacer luego en cosas como el papeleo para el paro, las directrices para buscar empleo o una carta de recomendación. Y esa información sobre cómo será su vida a partir de ahora debe estar por escrito, porque el trabajador en ese momento no quiere escuchar.

Lo mejor tal vez es brindarle apoyo, ayudarle a mover su currículum y ver qué tal avanza a través de alguna llamada telefónica.