Las personas pueden sufrir un gran desgaste a nivel laboral puesto que existen trabajos que son muy exigentes ya sea a nivel físico o mental (el desgaste puede producirse en ambos ámbitos). El burn out, o también llamado desgaste profesional implica la sensación de estancamiento profesional, pérdida de ilusión y ganas por acudir a la oficina en aquel trabajador que asocia en su mente el trabajo con el sufrimiento. En este contexto, no existe mayor sufrimiento que el del aburrimiento que hace que las horas del reloj se hagan interminables.

El desgaste profesional tiene cierto paralelismo con la muerte. Alguien que está desgastado ha perdido sueños e ilusiones. ¿Cómo revitalizar esas emociones dormidas? En primer lugar, analizando cuáles son las cuasas de ese desgaste. Puede no ser sencillo de encontrar la respuesta a esta pregunta en tanto que requiere de una profundización. Un proceso de coaching puede ser de utilidad para conocer la verdad y poder hacer cambios.

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Esas emociones de frustración que están en el fondo del síndrome del desgaste profesional son útiles porque te aportan una información sobre ti mismo y tu situación actual. Puede significar que te sientes encarcelado en una situación y quieres volar de nuevo en busca de cambios. Existen trabajos que también cumplen su ciclo y sus etapas. Una vez que tienes la sensación de haber llegado al final de esa etapa, porque ese empleo ya ha cumplido con todas tus expectativas, y no te permite evolucionar, entonces, puedes seguir buscando tu camino.

¿Cómo evitar llegar al extremo de perder el trabajo y ser víctima de serios problemas físicos y psicológicos por el estrés?

En AgioGlobal somos conscientes de que este sentimiento es cada vez más común entre los trabajadores. Hay unos cuantos puntos que se pueden tener en cuenta y que ayudarán a tomarse el día a día laboral con otra filosodía:

La prevención es el factor clave. El trabajador ha de saber soportar la presión laboral manteniendo la calma y evitando perder las riendas de la situación. La realización de técnicas relajantes tipo yoga o practicar ejercicio puede ayudar a fortalecer psicológicamente al trabajador.

Tan importante es no perder los nervios cómo saber recuperarlos a tiempo en el peor de los casos. Tomarse un tiempo de reflexión, el famoso contar hasta 10, antes de retomar la acción es fundamental. Los problemas se tienen que desmenuzar y simplificarlos para hacerlos más manejables.

Intentar separar la vida laboral de la personal es un reto que, en este caso, ha de convertirse en una realidad. Una correcta gestión de tiempos, horarios y plazos, dormir las horas suficientes, así como saber delegar o pedir ayuda pueden salvarte.