Comenzamos con la primera entrada, de una serie que tiene como objetivo ayudar a todo aquel que se encuentre buscando empleo. Contamos con buenos expertos, que desde el Observatorio del Empleo de AgioGlobal intentarán hacer más fácil a los aspirantes este duro proceso.
Lo primero en lo que se debe pensar es en la entrevista, porque es el momento en el que el candidato puede demostrar su capacidad y cualificación para el puesto. La entrevista se debe preparar con tiempo, y tener en cuenta las preguntas que con toda seguridad harán los reclutadores para poder estudiar así muy bien las respuestas.
Las preguntas suelen ser algo complicadas, pueden llegar incluso, a ser de carácter personal, únicamente para evaluar la capacidad de reflexión y de comunicación del aspirante. Esta es una buena oportunidad según nuestros expertos para convencer al reclutador, no hay una respuesta buena y una mala, puede haber muchas respuestas distintas y las mejores son aquellas que te distinguen del resto y te hacen sobresalir frente a los demás.
La pregunta más difícil probablemente será la de explicar tus virtudes y defectos. Desde el Observatorio del Empleo de AgioGlobal, los expertos explican que las virtudes son fáciles de resaltar, pero todos queremos ocultar nuestros defectos o disfrazarlos como virtudes, lo cual es un error. La mayoría de aspirantes a un puesto de trabajo dice que sus principales defectos son ser perfeccionista, meticuloso o implicarse mucho en su trabajo. Ese es el primer gran error de todo aspirante a conseguir un empleo, al creer que con esa respuesta va a convencer o engañar al reclutador.
Lo mejor que puede hacer un aspirante, es ser sincero y, como mucho, intentar explicar sus defectos con un poco de picardía, pero sin caer en lo burdo. Por ejemplo, si una persona suele ser impuntual, en lugar de decir eso, tal vez debiera enfocarlo como que acostumbra a apurar los tiempos.


Otra pregunta habitual en toda entrevista de trabajo, busca una explicación al tiempo que el aspirante lleva desempleado. La finalidad de esta pregunta, explican nuestros expertos, es conocer la actitud del candidato. Es decir, si ha buscado de forma activa pero no ha tenido suerte, si ha preferido estar en el paro, si es muy exigente con los puestos que le interesan, si ha aprovechado el desempleo para estudiar, etcétera. En estos casos, el seleccionador valora como positivas las actitudes activas de la persona respecto a la búsqueda de empleo y la formación.
Con el fin de detectar el rol del candidato respecto a posibles conflictos laborales, los empleadores suelen preguntar sobre los problemas del trabajador en sus antiguos empleos. Con esta pregunta se intenta establecer, entre otras cosas, si es conciliador, si el candidato tiende a imponer su punto de vista o si tiene dificultades para trabajar en equipo. Nuestros expertos, aconsejan que, si te piden un ejemplo, lo mejor es mostrar siempre que tu actitud fue conciliadora, buscando el beneficio común y sin culpabilizar a ninguna de las partes.
Por último, una de las preguntas que nunca falta en una entrevista de trabajo hace referencia a las expectativas salariales. Con ella se busca conocer cuáles serían los mínimos del aspirante para aceptar el trabajo. En este punto, desde AgioGlobal consideramos que si tienes unas expectativas muy altas, quedarás inmediatamente descartado del proceso. Por eso, lo ideal es dar una cifra aproximada al salario anterior, especificando que no obstante se adaptaría al salario que corresponda a la oferta. En el caso de que el salario no sea un factor primordial, aproximarse hacia los mínimos solicitados en la oferta aumentará las posibilidades de obtener el empleo.
Teniendo en cuenta todos estos aspecto, la entrevista probablemente será un éxito,  y si la persona no resulta la elegida, que sea porque los reclutadores se han equivocado o porque la persona seleccionada tiene unas cualidades más ajustadas a ese empleo. Nunca, porque el aspirante haya cometido errores durante la entrevista.

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