En tiempos como los de hoy en día, donde solo el hecho de tener empleo te debe hacer sentir agradecido, otras muchas personas se encuentran en una situación no menos complicada: sentirse desmotivado y perdido en su puesto de trabajo.
Hay empresas que cada vez más, piden a sus empleados que se comporten de manera diferente a la habitual y que asuman nuevos comportamientos. Esto, en muchas ocasiones genera en el empleado un miedo a no ser capaz de desempeñar ese nuevo papel.
Por eso, en AgioGobal pensamos que ha llegado el momento de reinventarse, invertir en nosotros mismos para garantizar que nuestro rendimiento está alineado con el cambio que está viviendo nuestra empresa. Te proponemos un modelo con los cuatro aspectos sobre los que tendrás que trabajar. Sólo si eliminamos el miedo que provoca un entorno incierto, conseguiremos el éxito profesional.
1. Puesto de trabajo. ¿Se necesitará lo que sé hacer? A menudo es necesario que olvidemos el nombre del puesto de trabajo: no es importante cómo se llama tu puesto, lo importante es qué sabes hacer. La mayoría de puestos y profesiones son cada vez más dinámicos, aparecerán y desaparecerán sin más. Por eso, más bien se trata de entender cómo evolucionar como persona en el entorno profesional, conservando aquellas cosas que quieres y sabes hacer. Algo a veces más relacionado con experiencia, deseos y aspiraciones que con tareas o nombres de puestos en una empresa. No te preguntes: ¿cómo evolucionará mi puesto?, pregúntate:  ¿se necesitará mi experiencia?
2.Conocimientos. ¿Sé hacerlo? Deberemos asegurar que aprendemos rápido todo aquello que esté relacionado con nuestro trabajo, tan rápido como nuestro entorno avanza. Aunque la caducidad será un gran problema, no lo será la información. Somos y avolucionamos en función de lo que nuestra red profesional lo hace. Se trata, pues, de seleccionar bien nuestros nodos de información y tomar referentes que marquen guías y caminos.
3. Competencias. ¿Puedo hacerlo? Las compentencias profesionales avanzan rápidamente. Cada profesión tendrá sus claves, pero la preparación en competencias, incluso en las más blandas como las competencias sociales y emocionales, será necesaria. Éste sin duda será el campo de batalla de los nuevos profesionales. La exigencia será probablemente competencial, que es donde nuestra capacidad de desaprendizaje y aprendizaje es más compleja: utiliza talleres, coachs, mentors, entrénate en tu día a día y sal de tu zona de confort.
4. Motivación. ¿Quiero hacerlo? El principal motor para conseguirlo son las emociones, los motivos, la energía que ponemos en nuestra vida profesional. La desorientación, la excesiva presión y ausencia de liderazgo junto con situaciones empresariales nocivas de nuestras organizaciones, queman la energía de muchas personas. Somos seres más emocionales y espirituales de lo que a priori pudiera parecer, y a menudo podemos quemarnos profesionalmente y perder los motivos y la energía que requiere nuestro reaprendizaje profesional.
Para reinventarse hace falta coraje y energía, pero sobre todo un sueño que te guíe. Cuídate emocionalmente y no pierdas la ilusión por lo que haces. Soñar despierto y mantener la exigencia adecuada, es probablemente el primer factor de éxito. Ningún trabajo merece que pierdas tu energía profesional.
Fuente: humannova.org